Estar atentos


La mente, como decimos con frecuencia en el yoga, es fábrica de dolor o bienestar. Todo depende de si ella nos controla o nosotros la controlamos a ella. El método para el desarrollo de la atención mental pura es una de las mejores terapias para combatir la dispersión de la mente, las fluctuaciones emocionales, conflictos internos, síntomas neuróticos, depresión y ansiedad. El practicante debe empeñarse en estar más atento. En cualquier momento, circunstancia, situación, es necesario permanecer atento al instante.

Permanecer atento al caminar, al comer, al hablar, al escuchar, al saborear una taza de té, al arreglar un ramo de flores, al contemplar un atardecer... Se entrena la atención estando atento, como un niño aprende a caminar caminando.

Práctica

Siéntese en un parque cuando tenga ocasión para ello. Relájese y pause la respiración por la naríz. Desconéctese del pasado o del futuro. Abrace al momento presente, aquí y ahora. Perciba, sienta, experimente. No analice, no reflexione, no compare. Sólo perciba, sienta, tome consciencia clara y lúcida de todo aquello que se va presentando a los órganos sensoriales, la mente, el cuerpo. Conéctese directamente, al desnudo, con la realidad del instante, sin proyecciones personales, sin pensamientos inútiles, sin filtros psicológicos. Permanezca así, extremadamente receptivo, pero sereno, sin generar tensión ni conflicto, abierto, expansivo, total. Todo surge y todo se desvanece. Y usted permanece atento, observando, testigo fiel de todo lo que se va presentando: un ruido, la brisa del aire, el aroma de las flores, el trino de un pájaro, la hormiga que le asciende por el cuerpo, una sensación, una idea que pasa... Atento, espectador sereno, la mente abierta, receptiva, evitando la tentación de juzgar, clasificar etiquetar, comparar, aprobar o rechazar. No apruebe, no rechace, no se resista, no retenga, no persiga. Sólo permanezca sereno en sí mismo y totalmente perceptivo a todo lo que se vaya presentando, captando más y´más, intensificando al máximo el poder de captación, de receptividad, de apertura de la mente.

Ramiro Calle

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