viernes, 4 de junio de 2010

El Asana según los Yoga Sutras de Patanjali

En los sutras II 46  Patanjali define Asana.

II.46 sthira sukhan asanam

sthira: firme, fijo, regular, estable, duradero
sukham: felicidad, deleite
asanam: posturas, poses

Asana, entonces, es firmeza corporal perfecta, estabilidad de inteligencia y benevolencia de espíritu. Sea cual sea el asana que se ejecuta debe realizarse con sensación de firmeza, estabilidad y constancia en el cuerpo, buena disposición en la inteligencia de la cabeza, y percepción consciente, deleite en la inteligencia del corazón. Así debe comprenderse, practicarse y experimentarse cada asana. La ejecución del asana debe ser nutritiva e iluminadora.

Se requiere la atención más refinada y perfecta, a fin de penetrar hasta lo más profundo en las partes más remotas del cuerpo. Incluso el asana meditativa debe ser cultivada por las fibras, células, articulaciones y músculos en cooperación con la mente.

En cualquier asana el cuerpo debe ser tonificado y la mente sintonizada de manera que pueda permanecer  más tiempo con un cuerpo firme y una mente serena. Las asanas deben ejecutarse sin agresividad alguna en las fibras musculares o las células de la piel. Debe crearse espacio entre músculo y piel para que ésta reciba las acciones de los músculos, articulaciones y ligamentos. Además la práctica de asanas diversas descongestiona el sistema nervioso, hace que la energía fluya en el sistema sin obstrucciones y asegura una distribución armoniosa de esa energía durante pranayama.

Normalmente la mente está más cerca del cuerpo y de los órganos de acción y percepción que del alma. Al irse refinando, las asanas se van tornando meditativas a medida que la inteligencia va penetrando el núcleo del ser.

Cada asana debe realizar cinco funciones: conativa, cognitiva, mental, intelectual y espiritual. La acción conativa es el ejercicio de los órganos de acción. La cognitiva es la percepción de los resultados de esa acción. Cuando ambas se funden, la facultad discriminadora de la mente actúa para guiar a los órganos de acción y percepción en la ejecución más correcta de las asanas, a través de los canales del cuerpo se experimenta el fluir rítmico de la energía y percepción consciente de manera uniforme, sin interrumpciones. En las células y la mente se siente un estado de puro gozo. El cuerpo, la mente y el alma son uno. Es la manifestación de dharana (concentración) y dhyana (meditación) en la práctica de un asana.



B.K.S. Iyengar
Extracto de "Luz sobre los Yoga Sutras de Patanjali"

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