El Yoga y las funciones de la mente


El vocablo "mente" no puede expresar lo que eso es en realidad. No podemos decir "mente significa tal y tal cosa", pero si es posible hablar con mayor claridad de sus funciones, para lo cual la mente ha sido dividida en cuatro partes:

1. Manas
2. Buddhi
3. Citta
4. Antahkarana

No se trata de divisiones físicas de la mente en modo alguno. Tan solo se designan con estas palabras las diferentes funciones que la mente cumple.

Manas recibe estímulos específicos del mundo exterior, a través de la información suministrada por los órganos de los sentidos o indriyas (vista, tacto, gusto, olfato y oído), luego actuando como mensajero transmite esa información a Buddhi.

Al recibir el mensaje de Manas, Buddhi decide inmediatamente que hacer al respecto. Luego Manas transmite la orden de Buddhi a cualquiera de los cinco órganos de acción (las manos, los pies, el lenguaje, los órganos reproductores, los órganos excretores) Estos órganos de acción son los encargados de llevar a cabo las órdenes de Buddhi recibidas a través de Manas y así, de acuerdo a la situación, puede que uno pelee, salga corriendo, trate de convencer a alguien, grite, etc.

Cuando Buddhi recibe una información de Manas y decide que vale la pena retenerla, la pasa a Citta, donde todos los datos quedan fielmente archivados para su posterior empleo en caso necesario. Una vez que Buddhi almacena algo en Citta, ese algo va a quedarse ahí permanentemente, lo único que debemos saber es como tener acceso a ello.

Citta sobrevive al cuerpo físico, de modo que cualquier información registrada ahí, permanecerá en archivo no sólo durante el transcurso de una vida sino durante varias vidas. Todo lo que entra en Citta queda grabado por un período indefinido de tiempo. Citta es el depósito de Samskaras (impresiones de la mente), allí se encuentran almacenados.

Ahora bien, ¿cómo recordar a voluntad la información recopilada en Citta? Lo primero que hay que hacer es cortar toda comunicación con los órganos de los sentido y el mundo externo. ¿No se ha fijado usted en un estudiante tratando de recordar algo durante un examen? Cierra los ojos y trata de concentrarse, como si mirara "hacia adentro". Entonces, obtiene la respuesta (si la respuesta está ahí, naturalmente) Si no fue bien grabada (no estudió lo suficiente) nunca la va a encontrar...

Este mismo procedimiento de cortar toda comunicación con los órganos de los sentidos, se emplea también para grabar algo que nos interesa. A la hora de aprender digamos, un poema, de memoria, lo leemos en fragmentos, y luego tratamos de repetirlo con los ojos cerrados y concentrándonos. Si "sale" fácilmente quiere decir que Citta lo grabó con fidelidad. Si no sucede así, tendremos que continuar leyendo y repitiendo hasta que Citta "lo tenga".

Así pues, Citta se encarga de la grabación y almacenamiento del material grabado. Este material grabado (las buenas y malas experiencias a lo largo de varias vidas) recibe el nombre de Samskaras y, como sabemos, permanecen en Citta por tiempo indefinido.

Antakarana es la parte más sutil de la mente.

Cuando ni Manas, ni Buddhi, ni Citta se encuentran en actividad, algo muy sereno permanece ahí: se trata de Antahkarana. Como la misma palabra indica "antah" significa "interior", "karana" significa "lo que funciona", podríamos describir esa parte de la mente como un sentido interno, el más interno, base para todo lo demás.

En Antahkarana uno no piensa, el pensamiento es una distracción de antahkarana. Si separamos un pensamiento del siguiente dejando así un intervalo entre dos pensamientos, encontramos antahkarana, que es precisamente un vacío de pensamiento.

La mente ha sido comparada con un océano. Las olas (vrittis) que se agitan en su superficie serían Manas, Buddhi y Citta. Antahkarana sería el mar sin olas, absolutamente en calma.

Antahkarana es nuestro instrumento de contacto con la intuición. Por medio de nuestro antahkarana individual nos comunicamos con el antahkarana universal.

Dr. Krishna Bhat
extracto de "El poder del Yoga"

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